¡Hola chic@s!
Debo confesaros que me encanta el olor que envuelve la cocina e incluso toda la casa, cuando preparo unos dulces...vainilla, chocolate, naranja, canela, limón, etc. Me recuerda mucho a la casa de mi abuela, ella siempre tenía unos dulces caseros esperando la visita de sus nietos. Hacía un pastel de manzana o uno de nueces por los que todo el mundo luchaba hasta las últimas migas.
Hoy traigo un tartita que he preparado con su receta. Sí queréis dar una sorpresa a vuestros queridos sólo tenéis que hacer el encargo. Os lo llevaremos a casa o mejor aún, a la de vuestros abuelos que seguro os dan todo el cariño del mundo y no piden más que les visitemos de vez en cuando. Siempre nos falta tiempo, el trabajo, las compras, la limpieza, y las obligaciones diarias nos ocupan cada jornada. Hay tanto que hacer y tan poco tiempo, que a veces olvidamos que familia y amigos son el mejor y más importante tesoro que poseemos.

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